Home Rugby Infantiles Rugby Infantil - M14 - 8 de Octubre de 2011
Rugby Infantil - M14 - 8 de Octubre de 2011 PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 12 de Octubre de 2011 12:42

Ser PUMA significa ser un cabal jugador de rugby en un sentido mucho más amplio de lo que representa el juego; es expresar los valores de la amistad, la honestidad, el compromiso y la responsabilidad que requiere cualquier actividad que emprendemos.
Marcelo Lofreda

Consultamos brujas de escobas de plástico, numerólogos del sistema binario, astrólogos de cielos nublados, lectores de borra de cafés instantáneos y chantas de todo tipo pero no hemos podido saber porque el gazebo, que desde su compra actuó de amuleto contra la suspensión de partidos por mal tiempo, esta vez no funcionó.
Unos opinaron que en realidad lo importante era la combinación gazebo-baúldelautodeRoberto y al cambiarlo al coche de Sergio se pinchó la magia. Otros se inclinaron por una corriente marketinera  que postula que como ocurre con todas las cosas, los amuletos también envejecen y pierden su efectividad lo que nos induce a adquisición periódica de uno nuevo. Una tercera posición, siempre es posible una tercera posición como dijo un general muy famoso, propuso que para ser cien por ciento eficaz, el gazebo tenía que tener el tamaño de la cancha y debía colocarse sobre ella. Como sea, el sábado nos quedamos sin rugby infantil y fue una lástima porque se había previsto un Encuentro Nacional en Monte Grande con los dueños de casa, Lomas, San Albano, Pucará, con quienes este año no hemos podido jugar y algunos equipos del interior del país.
La suspensión logró que por un día en la vida, Carlos dejara de pedirle a la Musas que se asocien para contribuir con nuestra institución y les ofreció el carrito de Movistar con una batería de refuerzo para que fueran a Nueva Zelanda a inspirar al equipo nacional en su difícil encuentro mundialista ante los All Black, oferta que resultó rechazada pues todas coincidieron en que a Los Pumas no les falta inspiración, ni disciplina, ni trabajo. Y nosotros compartimos esa opinión. Esta versión 2011 nos enamoró, nos llenó de orgullo, de esperanza y de lágrimas de emoción. Otra vez la mística de PUMA volvió a demostrar que nuestros jugadores no pierden por ser profesionales el amor por el club que los formó ni los valores que defendemos en cada entrenamiento, en cada partido, en cada tercer tiempo y cada lugar donde se encuentran dos amantes del rugby. Nos siguen mostrando el camino. Con respeto y humildad pero también con coraje y valentía. Por todo eso está bueno dejar a nuestros chicos que quieran ser PUMAS.

Mura